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Las fases de un proyecto de arquitectura: qué incluye cada una y por qué son importantes.

Las fases de un proyecto de arquitectura: qué incluye cada una y por qué son importantes.

Muchas veces, cuando alguien decide construir una vivienda, rehabilitar un inmueble o desarrollar un proyecto, se enfrenta por primera vez a un proceso completamente desconocido.

Y es normal que aparezcan preguntas como:
“¿Por dónde empezamos?”
“¿Qué documentación hace falta?”
“¿Cuánto tiempo tarda un proyecto?”
“¿Qué diferencia hay entre cada fase?”

Aunque desde fuera pueda parecer que todo consiste simplemente en “hacer unos planos”, la realidad es que un proyecto de arquitectura pasa por distintas etapas, y cada una tiene un objetivo muy concreto.

 

1. ANTEPROYECTO

Es la primera fase del proyecto, y probablemente una de las más importantes. Aquí es donde se estudia realmente el potencial de la parcela o del edificio y donde empiezan a tomarse las grandes decisiones del proyecto.

En esta fase se trabaja sobre aspectos como la implantación, la orientación, la distribución de espacios, la relación con el entorno, la volumetría o incluso las primeras estrategias bioclimáticas y de eficiencia.

También es el momento de analizar la normativa urbanística y comprobar qué se puede construir realmente antes de avanzar en fases más técnicas.

Es una fase donde normalmente se trabaja con plantas esquemáticas, diagramas, volumetrías y primeros modelos 3D que permiten entender el concepto general del proyecto, pero sin entrar todavía en el detalle técnico o constructivo.

En muchos casos, el anteproyecto es la fase donde el cliente empieza a visualizar por primera vez cómo puede llegar a ser su futura vivienda o edificio.

Infografía 3D en fase de Anteproyecto

2. PROYECTO BÁSICO

Una vez definida la idea general, el proyecto pasa a desarrollarse con mayor precisión para poder solicitar la licencia urbanística.

Aquí el edificio ya queda prácticamente definido a nivel espacial, volumétrico y normativo. Se desarrollan planos generales, superficies, cumplimiento urbanístico y parte importante de la documentación técnica exigida por la administración.

Aunque todavía no se entra al detalle constructivo completo, sí que empiezan a estudiarse y predimensionarse de manera general algunos aspectos importantes del edificio, como la estructura, las instalaciones o incluso una primera estimación económica de la obra.

El proyecto básico ya permite entender perfectamente cómo será el edificio y garantiza que la propuesta cumple con la normativa aplicable.

Es, en cierto modo, el paso donde el proyecto deja de ser solo una idea y empieza a convertirse en una realidad viable.

Planta acotada en fase de Proyecto Básico
Infografía de Proyecto Básico de edificio de viviendas

3. PROYECTO DE EJECUCIÓN

Es la fase técnica más detallada del proyecto y donde realmente se define cómo se construirá el edificio.

Aquí se desarrollan estructura, instalaciones, aislamientos, detalles constructivos, encuentros entre materiales, mediciones, presupuesto y especificaciones técnicas de obra.

Muchas de las decisiones que afectan al confort, al consumo energético, al mantenimiento futuro o incluso al coste final del edificio se toman en esta fase.

Un proyecto de ejecución bien desarrollado ayuda enormemente a reducir improvisaciones durante la obra, controlar costes y evitar problemas posteriores.

4. DIRECCIÓN DE OBRA

La arquitectura no termina cuando se entregan los planos. La fase de obra es donde todo lo proyectado pasa del papel a la realidad.

Durante la dirección de obra, el arquitecto supervisa que la construcción se ejecute conforme al proyecto y coordina técnicamente las distintas decisiones que van surgiendo durante la ejecución.

Porque por muy definido que esté un proyecto, la obra siempre obliga a adaptar detalles, resolver imprevistos y tomar decisiones sobre el terreno.

Las visitas de obra, la revisión de soluciones constructivas, el control de ejecución y la coordinación con la constructora forman parte fundamental de esta fase.

Y muchas veces, es precisamente en obra donde realmente se aprecia la importancia de un proyecto bien pensado desde el inicio.

Cada fase tiene su función, pero todas forman parte del mismo objetivo: conseguir que una idea termine convirtiéndose en un edificio bien pensado, bien construido y capaz de funcionar correctamente durante muchos años.

Muchas veces, entender bien el proceso desde el inicio es lo que permite tomar mejores decisiones durante todo el proyecto.

Reunión con arquitecto antes de comprar parcela o vivienda en Galicia

Y tú, ¿conocías en qué consisten todas las  fases de un proyecto?

Si estás pensando en comenzar un nuevo proyecto de arquitectura y necesitas asesoramiento, ¡Háznoslo saber!